José Tomás, una de las figuras más importantes del toreo en España, fue corneado el sábado en un festejo celebrado en la plaza mexicana de Aguascalientes.
La cornada, de 15 centímetros, afectó la vena femoral y a otras arterias vitales, por lo que Tomás recibió una transfusión de casi ocho litros de sangre y tuvo que ser operado sin anestesia en el mismo coso para evitar que muriera desangrado.
Desde la megafonía de la plaza se solicitó a los asistentes la donación de sangre del mismo tipo que la del matador, que fue trasladado en ambulancia a un hospital de Aguascalientes tras ser estabilizado a las 20.45. Se encuentra fuera de peligro.
En su primer toro, José Tomás cortó una oreja con fuerte petición de la segunda, durante la lidia del quinto toro (segundo para el español), de la ganadería de Pepe Garfías, hizo un cambio de mano por delante y el toro se le coló. En dos ocasiones había avisado al torero; sin embargo, José Tomás, fiel a su estilo, no movía las zapatillas de la arena. Fue tanta su insistencia, que el burel terminó por prenderle del muslo izquierdo de forma seca.
José Tomás, de 34 años, es considerado una leyenda viva del toreo por gran parte de la afición española. Parte de la crítica, sin embargo, acusa a Tomás de temerario y de exponerse demasiado.
A lo largo de trayectoria como matador, el torero ha sufrido numerosas cornadas. En 1996 en la plaza de Autlán de la Grana, en el estado de Jalisco, sufrió otra gravísima cornada en la que también perdió mucha sangre y requirió de varias transfusiones.
Pero ninguna tan grave como la que recibió ahora, que estuvo a punto de costarle la vida.
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